Pues resulta que una de esas noches después del trabajo decidí darme una vuelta por PDA, es común para mi el hacerlo por lo menos una vez a la semana, también me doy mis vueltas con las mujercitas de la calle de zaragoza. Solo dos de ahí me han gustado mucho, una de ellas una colombiana con un trasero enorme; pero como son mujeres normales y este blog es de trans omitiré mis experiencias con ellas. A tan solo una cuadra de la delegación Cuauhtémoc, al lado de la gasolinera esta el hotel Pigal, y enfrente había una señorita, de rostro bonito, morenita, con unas piernas que me llamaron la atención. Pues resulta que yo juraba que era mujer, ese día tenía ganas de una vagina, no tanto de pito. Así que le pregunte los pormenores, $700 y $200 del hotel.
Me dijo que por ese precio podíamos hacer varias cosas, entre ellas los besos, cosa que me gusta mucho pero muy pocas de estas chicas y mas las que ofrecen su cuerpo en las calles lo hacen. Entramos a la habitación, nos empezamos a besar pero eran solo besitos de piquito, nada más. En fin, no insistí y con lo que si me agasaje un tanto fueron con sus pechos que aunque operados estaban bien. me desnude y la chica me hizo oral. Buena técnica, antes de penetrarla le chupe un poco sus pies, que estaban muy bien arreglados con pedicura fránces. —Para quienes hayan leído mis relatos antes sabrán que es uno de los fetiches que tengo, pero a decir verdad si me hubiera dado cuenta antes de que esta chica era trans posiblemente no lo hubiera hecho—. Y hasta antes de esta noche los únicos pies de una trans que había lamido eran los de Kenny. Ella se quito del resto de su ropa y aquí fue donde muy penosamente me mostro un pene muy pequeño. Aclaro que de haber sido en otros tiempos me hubiera espantado, ella creyó que no sabía que era trans, la verdad no me importo tanto y le pedí montarme.
Una vez hecho esto note que le costaba trabajo entrar, ella uso lubricante varias veces y ni así podía entrar en su apretado culo. Por fin lo conseguí, pero no se movía mucho. Decidí retirarme de su cuerpo y ponerle un condón para esta vez ser yo el que se la mamara. Su pito pese a ser pequeño comenzó a tener una erección de como 10cm, pensaba en decirle que me penetrará pero no lo hice. Quise volver a cogerme ese culo estrecho, le puse las piernas sobre mis hombres y lo mismo, batalle en entrar pero lo logré. Unos gemidos de dolor me lo indicaban. Eyacule casi de inmediato pese a que solo la cabeza de mi pene pudo entrar dentro de ese estrecho culo. En cuanto terminé note el condón con un poco de sangre. Así es mis hermanos, esta vez me toco destrozarle el culo a trans. Mi venganza por lo que en mi primera vez como pasivo Dania me hizo.
Me disculpe por lo acontecido, pero entendí que no hubo nada que pudiera hacer para evitarlo. No diría que la desgarre por mi gran tamaño, mas bien creo que fue por su estrecho ano. Me vestí de nuevo mientras ella entro a la ducha. Una experiencia digna de hacer mención con mujeres del tercer genero.