Buenas tardes mis estimados amigos gustosos de los culos de trans. He aquí con otra de las que espero se estén volviendo varias historias de "el chavo de la refaccionaria", un gansito que descubrí recientemente.

Pues resulta que después de la segunda vez que me cogí a ese chavo ya no había pasado nada, él seguía su vida con su novia (muy guapa y buenona por cierto) y yo en lo mío, si iba y nos saludábamos y todo pero eso era todo hasta que volvió a ir y me preguntó si podíamos hablar en la oficina, le respondí que si, adelante, que pasara. Ya en la oficina me dijo lo esencial primero, que como estaba, que como iba el negocio, etc. Luego me dijo que tenía algo en mente y quería ver si yo podía hacerlo con él, le pregunté de que se trataba y me respondió que por parte de su empresa tenía que viajar a la CDMX, bueno, no a la CDMX exacto, sino a Naucalpan en el edo de México a las fábricas y oficinas de refacciones que ahí se encuentran, me dijo que tenía que ir por tres días, yéndose el martes en la noche, hacer lo que tenía que hacer miércoles y jueves y regresar el viernes en la mañana. Le pregunté que yo que tenía que ver ahí y me respondió lo siguiente: que como allá en realidad nadie nos conocía quería pasar esos dos días, después de trabajar en lo que lo habían mandado, como "una mujer" (así lo dijo), le respondí que que bien pero que no entendía muy bien, me dijo que quería que yo lo acompañara , que nos quedáramos en el hotel y que quería salir a la calle totalmente transformada acompañada de mi, que claro, si yo podía tomarme unos días para eso. Lo pensé un poco y le dije que me parecía interesante su idea y le dije que si, que yo lo acompañaba.
Salimos el martes en avión llegamos al aeropuerto y de ahí hasta Naucalpan en taxi, su empresa lo hospedó en el Holiday Inn, llegamos y pedimos una habitación doble pero nos dijeron que la que estaba reservada era una habitación sencilla con cama matrimonial y si queríamos otra habitación doble era más cara, pero en la sencilla solo era un extra, pague el extra a la señorita recepcionista y nos llevaron a la habitación casi en el último piso y tenía una vista espectacular hacia la ciudad.
Ya nos instalamos y le pregunté que quería hacer, le propuse bajar a cenar al restaurante del hotel porque ya hacía hambre, me dijo que porque no mejor pedíamos servicio a la habitación en lo que él se bañaba, leyó la carta que se encontraba ahí y pidió unas enchiladas suizas y se metió al baño con una maletita que traía, yo hablé por el teléfono de la habitación y pedí el servicio.
Cómo no pedimos bebidas le dije que en lo que llegaba el servicio en media hora iba a bajar al Oxxo que se encontraba enfrente por unos refrescos, bajé, compré los refrescos, unas papas y subí de nuevo, quince minutos después llegó la comida, pasó el mesero que la llevaba, la puso sobre la mesita que estaba ahí, propina y se fue. Le avisé que ya había llegado la comida, que ya tenía media hora en el baño y ya salió, "¡Sorpresaaaa!" Me dijo con voz finita: salió con un conjunto negro, una blusita como de cuero, un liguero de los que van a la cintura con las medias de red, una tanguita negra, zapatillas negras, una peluca de cabello lacio y negro y los labios pintados de negro y oliendo a un perfume muy rico. Cómo él es blanco, de facciones finas y ojos entre miel y verdes, el negro le super contrastaba y se veía espectacular, "¿Cómo me veo?" preguntó, "¡Hermosa!" Le contesté y la besé apasionadamente, nos sentamos a comer, comimos, nos paramos, yo abrí totalmente la cortina de la ventana que daba casi hasta el piso, se veía muy bonito las luces de la ciudad, apagué todas las luces pero nos alcanzabamos a ver por el mismo brillo de las luces de las calles, nos besamos y así besándonos caminamos hasta la cama, me desnudé, nos acostamos y nos seguíamos besándonos, todo era apasionado, me besaba y empezó a besarme el cuello, el pecho, el abdomen y empezó a mamarme la verga, la mamaba con un cariño que me ponía a mil, le dije "ven, date la vuelta" para hacer un 69 y también mamarle la verga pero me dijo "No, está vez quiero ser completamente tu mujer" y siguió mamando. Luego la acosté boca arriba y le dije "Bien, pero entonces tengo que mamarte el culo como si fuera tu cuquita" , abrió las piernas, le hice a un lado la tanguita y le empecé a lengüetear el culo, lo único que si le hacía era levantarle los huevos y la verga para poder mamarselo bien, acto seguido me inqué sobre ella, le sostuve una pierna de la pantorrilla y le apunte la verga en su culito, se la empecé a meter y lo empecé a culiar sosteniéndole con las manos ambas piernas que todavía llevaba puestas las zapatillas, ella jadeaba en cada metida de verga "¡Así mi hombre, así, métemela mi hombre!" . Le solté las piernas y me acosté sobre ella cogiéndola de misionero , nos besábamos en lo que yo le seguía empujando la verga, ella me acariciaba el pelo, la espalda y las nalgas y seguía "¡Así mi hombre, así!" , yo sentía que estaba calientísima pues sentía su verga parada en mi abdomen, la seguí culiando hasta que aceleré en las metidas de verga y le solté los mocos dentro de ella, ella al sentir los mocos me abrazó más fuerte y también se vino, los dos estábamos embarrados de sus mocos en el abdomen, un poco en el pecho, la tanga y el liguero, así con los mocos de ella embarrados ambos entendimos las manos y nos quedamos acostados, yo sobre ella todavía con mi verga dentro de ella y nos dormimos así embarrados.
Al otro día se levantó, se bañó, se vistió y se fue a trabajar.
Como a las 4 de la tarde me llamó por teléfono que iba a comer en un restaurante a dos cuadras del hotel con unos colegas suyos de ahí de las oficinas, me preguntó si quería comer con ellos y le respondí que estaba bien. Llegué al restaurante y ya estaban en la mesa conversando, llegué y me presentó como un conocido de Veracruz que habíamos coincidido en el hotel, saludé a todos y me senté a la mesa. Algo que veo y hasta cierto punto me asombra de él es que para nada hace un ademán, hable o dé alguna señal de que en la intimidad se convierte en una hermosa trans llamada "Jessica" , al contrario, actua muy varonil.
Terminamos de comer, nos despedimos de sus colegas y nos dirigimos al hotel, ya en la habitación me dijo que fuéramos a dar una vuelta, se metió al baño y salió con unos leggins negros, zapatillas negras, una blusita de un color claro, se metió unos rellenos en un brassier, la peluca negra lacia de corte corto y los labios pintados de negro, está por demás decir que se veía hermosa, le pregunté si había ido a comprar la ropa de mujer que había traído y me contestó que no, que se la había tomado "prestada" a su novia. Nos fuimos a plaza Satélite, ahí estuvimos caminando, ella tomada de mi brazo con las dos manos, estuvimos viendo varias tiendas , nos parábamos de vez en cuando a besarnos como si fuéramos novios, nos metimos a un café a tomarnos uno y regresamos al hotel, llegamos a la habitación, cerrando la puerta nos besamos apasionadamente, le quité los leggins y abajo traía una tanga negra, se volvió a poner las zapatillas y nos fuimos a la cama a coger, coger y coger.
Así estuvimos hasta el último día,  bajamos a el bar del hotel, ahí estaban unos colegas suyos, tomamos unas copas con ellos, platicamos y todo, uno de ellos propuso que fuéramos a un Table pero él se disculpó y dijo que mejor se iba a subir a su habitación, yo me quedé un rato con ellos y al final también me disculpé y les dije que mejor yo no iba, ellos se fueron y me quedé solo en el bar, le marqué por teléfono y le dije que ya se habían ido sus colegas, que ya iba a subir a la habitación. Subí , entre a la habitación y estaba acostada en la cama solo con una tanga azul y una peluca rubia, "Ya estoy borrachita!" me dice, me acerco a la cama, él se me acerca, me baja el cierre, me saca la verga y me la empieza a mamar, "¡Que rica la cabeza de la verga de mi hombre!", me dice mientras chupa y chupa la cabeza de la verga. Me acabo de quitar la ropa, me subo a la cama y me lo empiezo a culiar de ladito primero e hincado después, le echo los mocos y nos dormimos.
Ya al otro día nos bañamos, nos fuimos al aeropuerto y de regreso a Veracruz. Ya en Veracruz desayunamos en el restaurante del aeropuerto en lo que le hablaba a su novia para que pasara a recogerlo, desayunamos y me dice "Que bien la pasé estos días! No me habían culiado varios días seguidos, ¿Te digo una cosa? Siento el culo raro, como muy flojito! (Se ríe) Siento que me están escurriendo tus mocos de anoche".
"¿Te gustó?" le pregunto
"¡Me encantó!" Me dice
Luego de acabar, me despedí y me fui en un taxi a mi casa.

Y así fue que pasamos esos días en la CDMX
¡Saludos colegas mayates!